Porque cada día nos recordamos a nosotras mismas que sin ponerle el corazón, esta pequeña empresa no tiene ninguna posibilidad y ningún sentido.
Porque en un contexto comercial y empresarial adverso, no renunciamos a nuestra exigencia de sostenibilidad, de condiciones dignas de producción, de relaciones humanas de calidad con todos nuestros proveedores y colaboradores.
Porque queremos vender nuestros jueguetes, pero todavía queremos más contagiar un respeto profundo por el desarrollo armónico y libre de nuestros niños y niñas; y aceptamos el precio que esto tiene.
Porque hemos creado un equipo realmente magnífico, porque no sólo aporta sus cualidades profesionales, sino que comparte la pasión y la mirada Jugar i Jugar.