Ayudar a tu hijo a tolerar la frustración no siempre es fácil. Seguro que alguna vez te has encontrado en una situación en la que tu peque llora porque quiere algo y tú no sabes muy bien cómo reaccionar.
Imagínate que estáis en el supermercado y tu hijo empieza a llorar desconsoladamente porque quiere un juguete. ¿Le dejas llorar hasta que se calme o intentas consolarlo?
Además, seguramente habrás escuchado comentarios como «Déjale llorar, que tampoco le va mal» o «Este niño te está tomando el pelo».
Pero ¿es realmente así como debemos enseñar a nuestros hijos a gestionar sus emociones?
Hoy nuestra colaboradora Izaskun Valencia, del blog Educación Emocional, nos ayuda a entender cómo acompañar la frustración infantil y por qué no debemos confundir acompañar con sobreproteger.
Ayudar a tu hijo a tolerar la frustración: encontrar el equilibrio
Como ocurre con muchas situaciones relacionadas con la crianza, los extremos no suelen ser la mejor solución.
No es recomendable darles todo hecho a los niños, pero tampoco provocar situaciones frustrantes continuamente para que aprendan a gestionar sus sentimientos.
La frustración infantil es una emoción natural que aparece cuando las cosas no salen como esperamos o cuando no podemos conseguir algo que deseamos.
Por eso, no necesitamos crear situaciones difíciles para que nuestros hijos se frustren. Pero tampoco debemos evitar cualquier disgusto por miedo a que lo pasen mal.
Lo importante es aprender a acompañarlos cuando esas situaciones aparecen de manera espontánea.
Provocar, evitar o acompañar la frustración infantil
Como padres, educadores y cuidadores, debemos entender la diferencia entre provocar, evitar y acompañar la frustración.
Precisamente de esto nos habla Izaskun en su artículo «No le hagas llorar, se hará más fuerte».
En él explica cómo nuestras reacciones pueden influir en la manera en que los niños aprenden a afrontar sus dificultades.
Provocar la frustración: ¿es necesario hacerles sufrir para que aprendan?
Existe la creencia de que frustrar a los niños intencionadamente les ayudará a hacerse más fuertes y resolutivos.
Sin embargo, no es necesario provocar el llanto o el enfado para enseñarles a gestionar sus emociones.
Los niños ya se encuentran con pequeñas dificultades cada día: un juego que no les sale bien, una actividad que deben interrumpir o algo que desean y no pueden tener.
Estas situaciones cotidianas ofrecen oportunidades para aprender sin necesidad de crear frustraciones adicionales.
Evitar la frustración: ¿debemos darles siempre lo que quieren?
En el extremo contrario encontramos a los adultos que intentan evitar cualquier disgusto.
A veces, por no ver llorar a nuestros hijos, acabamos resolviendo todos sus problemas o cediendo ante cualquier petición.
Pero ayudar a tu hijo a tolerar la frustración también implica permitirle afrontar pequeñas dificultades, siempre adaptadas a su edad y capacidades.
No se trata de dejarlo solo, sino de ofrecerle la oportunidad de intentarlo y aprender.
Acompañar la frustración: comprender sus emociones
La tercera opción, y la que destaca Izaskun, es acompañar al niño cuando se siente frustrado.
Esto significa reconocer sus sentimientos, ofrecerle apoyo y ayudarle a comprender lo que está viviendo.
Por ejemplo, si tu hijo llora porque no puede llevarse un juguete del supermercado, puedes mantener tu decisión y, al mismo tiempo, consolarlo.
Decirle «Entiendo que estés enfadado porque querías ese juguete» no significa que tengas que comprárselo.
Acompañar no es ceder, sino demostrarle que sus emociones importan y que no tiene que afrontarlas solo.
Cómo ayudar a tu hijo a tolerar la frustración con el ejemplo
Uno de los principales consejos que comparte Izaskun es explicar a nuestros hijos situaciones en las que nosotros también nos hemos sentido frustrados.
Podemos contarles alguna experiencia en la que las cosas no salieron como esperábamos y cómo conseguimos resolverla.
De esta manera, los niños descubren que los adultos también sentimos tristeza, enfado o decepción.
Como explica Izaskun:
«De este modo, los niños se sienten comprendidos y apoyados entendiendo que no son los únicos a los que les pasan estas cosas».
Compartir estas experiencias puede ayudarles a entender que la frustración forma parte de la vida y que existen diferentes maneras de afrontarla.
Además, es una oportunidad para enseñarles a expresar lo que sienten y buscar soluciones con calma.
¿Por qué es importante acompañar la frustración de los niños?
Ayudar a tu hijo a tolerar la frustración no significa conseguir que deje de llorar inmediatamente.
En ocasiones, los niños necesitan tiempo para expresar su enfado y recuperar la tranquilidad.
Nuestro papel consiste en ofrecerles seguridad y comprensión, sin eliminar necesariamente el límite que ha provocado su disgusto.
La clave está en encontrar el equilibrio entre permitirles experimentar sus emociones y acompañarlos mientras aprenden a gestionarlas.
Así, poco a poco, podrán desarrollar sus propios recursos para afrontar las dificultades cotidianas.
Descubre los consejos de Izaskun Valencia sobre la frustración infantil
Si quieres profundizar en cómo ayudar a tu hijo a tolerar la frustración, te recomendamos leer el artículo original de Izaskun Valencia.
En él encontrarás una reflexión sobre las diferencias entre provocar, evitar y acompañar la frustración, además de ejemplos que ayudan a comprender cómo pueden reaccionar los niños ante estas situaciones.
También puedes visitar el perfil de Izaskun en HelloPapis, donde encontrarás más contenidos relacionados con la educación emocional.
Y si quieres descubrir otros consejos sobre crianza y educación infantil, te invitamos a visitar nuestra sección de colaboradores.
¿Y tú? ¿Cómo acompañas a tu hijo cuando se siente frustrado? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!
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